Prólogo
Esta colección de poemas en prosa narrativa es una inmersión provocadora en las obras del Marqués de Sade, que desarman la moral convencional al exponer, con crudeza y agudeza, los oscuros laberintos del poder y el triunfo del vicio sobre la virtud. Es un modesto homenaje a la visión de Sade, quien fue severamente perseguido, censurado y privado de su libertad.
Ya en el siglo XX, movimientos como el surrealismo —con figuras como Luis Buñuel y Salvador Dalí— y pensadores como Simone de Beauvoir iniciaron el rescate de su obra, reconociéndolo como un defensor de la libertad sexual absoluta. Su nombre dio origen al término «sadismo», vinculado al placer derivado del sufrimiento.
Esta primera selección se inspira en las novelas más relevantes del marqués de Sade: Juliette, o las prosperidades del vicio y Justine, o los infortunios de la virtud. Cada poema describe la personalidad de sus principales protagonistas y la dualidad moral entre ambas historias.
Juliette
o las prosperidades del vicio
En esta novela, Juliette, la amoral protagonista, sobrevive y prospera gracias a una red de libertinos y criminales. Los personajes clave que guían su ascenso incluyen al ministro Saint-Fond, el depravado Noirceuil, el aristócrata Minski, Lady Clairwil y La Hechicera Durand, quienes encarnan la filosofía del vicio sin límites.
- Juliette
- Noirceuil y Juliette
- Saint-Fond y Juliette
- Minski y Juliette
- Lady Clairwil y Juliette
- Durand y Juliette
La Hechicera Durand, reina del hechizo y la ponzoña.
Justine
o los infortunios de la virtud
La historia de Justine, hermana menor de Juliette, representa la antítesis de su hermana. Justine encarna la virtud y la bondad, lo que irónicamente solo le trae abusos, desgracias y tragedias a lo largo de su vida.
Los personajes que acompañan a Justine son:
- Justine
- Madame de Lorsange (Constance)
- Los libertinos y antagonistas
- Los monjes de Sainte-Marie-des-Bois
- Bressac
- Rodin, los falsos mendigos y Dubourg
Que este volumen sirva no solo como un homenaje a la transgresión literaria, sino como un espejo incómodo de nuestras propias sombras. Al adentrarte en estas páginas, lector, prepárate para abandonar los cómodos límites de la moral y transitar, de la mano de dos hermanas destinadas a destinos opuestos, los abismos insondables de la libertad humana y el deseo.
Atentamente
Juan José Montes Noriega
El Escriba Glotón
